domingo, 14 de septiembre de 2008

EVANGELIO Domingo 14 de Septiembre



Evangelio según San Juan 3,13-17.

Nadie ha subido al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre que está en el cielo. De la misma manera que Moisés levantó en alto la serpiente en el desierto, también es necesario que el Hijo del hombre sea levantado en alto, para que todos los que creen en él tengan Vida eterna. Sí, Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga Vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.


Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hallo maravillosa la reflexiòn del evangelio,donde nos deja claro que en Dios prima màs la MISERICORDIA que la JUSTICIA SEVERA.

Anónimo dijo...

Asì dicen muchos Teòlogos,Georgina.Ojalà sea efectivo.A mì me parece que lo es,pero hay que tener cuidado extremo con 2el libre albedrìo",no abusando de la misericordia.Màs bien sugiero adelantarse a ejecutar
lo que Jesùs espera de nosotros.